En esta oportunidad no hicimos una integración en forma de reunión, esto fue debido a la dificultad de reunir a las familias que se encuentran ubicadas a lo largo de la carretera que conduce a Pamplona, desde el kilómetro 4 hasta el 7, decidimos entonces visitar uno a uno estos hogares, conversar con ellos y llevarles un presente de navidad para los niños. La persona que nos ayudó a hacer contacto con la comunidad fue la señora Ana…, propietaria de una finca en el km 6.
Estos hogares pertenecen a la comuna 14 la cual según el DANE cuenta con 23.000 habitantes, en este tramo hay por lo menos tres invasiones, las mayoría de las casas no están hechas con buenos materiales, están a la orilla de carreta sobre la escarpa y no tienen bases suficientes para soportar un temblor o las avalanchas que son frecuentes por causa de la lluvia.
La alcaldía de Bucaramanga propone construir el “parque de los cerros orientales” para detener la invasión de los terrenos que están muy cerca a la vía nacional, pero estas familias están allí porque no tienen otra opción de vida.
Los habitantes aseguran que sus problemas no son muy diferentes que la que se vive en Morrorico, donde se viven grandes problemáticas sociales como son la inseguridad, la delincuencia, la falta de empleo, la venta de droga, la prostitución, acceso a la educación y salud de una manera digna
La única escuela del sector es oriente Miraflores, que solo tiene capacidad de 600 estudiantes la cual es insuficiente, los niños deben caminar por la vía Nacional algunos kilómetros para llegar a ella. El abandono por parte de la administración municipal frente a las situaciones de desempleo y la falta de opciones de educación ha generado el caldo de cultivo para que muchos jóvenes desperdicien su tiempo y opten por otros caminos.
La Comuna 14 “está catalogada como una de las zonas con mayor riesgo de desastre puesto que se puede presentar en un temblor de alta intensidad el efecto dominó (derrumbe consecutivo de las viviendas), como consecuencia de la forma como se construyeron las casas sobre la ladera y por la precariedad de los materiales con que están construidas”. Agrava esto que, tampoco se cuenta con un puesto de salud competente para atender adecuadamente a la comunidad y mucho menos en caso de un siniestro por avalancha o por un temblor fuerte.


