¿Por qué Mayaraxi?

La Fundación ha querido honrar a este pueblo ancestral tomando su nombre para identificarnos, este pueblo al igual que todos los pueblos ancestrales son los verdaderos defensores de la MADRE NATURALEZA (Pachamama).

Los Cuiba o Wamonae son un pueblo indígena anteriormente de vida nómada, aproximadamente son tres mil personas que habitan en los Llanos entre los río Meta, Casanare y Arauca, en Colombia y en el estado de Apure, Venezuela.

Mayaraxi (también Mariposo, Mayalero) del río Arauca, hacen parte del pueblo Cuiba, otras familias Cuiba son: Pinmenepiwi del río Meta; Aitopiwi (Masiwali, Masihuare) del río Ariporo,  Yarawütoxi del río Capanaparo; Waüpiwi del río Uachadía;  Siripuxi del río Aguaclara; entre otros.

Los Mayaraxi (a.k.a. Mariposo, Mayalero) del río Arauca que pertenecen a los Cuiba son cazadores y recolectores que se movilizan estacionalmente, de acuerdo con el régimen de lluvias y los recursos locales, acampando por breves temporadas. Construyen refugios (bouto) con cuatro postes y techo de hojas de palma con un solo declive, de 2 a 3 m de largo por 1,5 a 2 m de ancho, donde cuelga sus hamacas.

El sistema de parentesco es dravídico, que divide la comunidad entre consanguíneos (hermanos, primos paralelos, tíos y sobrinos paralelos, padres, abuelos) y aliados (primos cruzados o cuñados, tíos y sobrinos cruzados, suegros, yernos y nueras). El parentesco estructura las relaciones de intercambio de acuerdo con la clasificación de lo que se intercambia, que por una parte puede ser «cereales y harinas» y «alucinantes naturales» a «dulce» y «carnes» y por otra «masculino» o «femenino». Así por ejemplo el suegro le proporciona carne de cacería y todo lo relacionado de lo dulce al yerno y el yerno le proporciona al suegro lo concerniente de harinas y cereales y toda sustancia y bebidas embriagantes. Todos los hermanos y primos hermanos del suegro y del yerno cumple la misma relación y obligación natural al desobedecer o desvió de tratos intrafamiliar es el peor insulto e irrespeto a la ley de Origen.

El grupo familiar básico está constituido por el suegro, su esposa, sus hijos solteros y todas sus hijas con sus esposos (los yernos). Generalmente acampan juntos y una familia puede integrar una banda de caza, pesca y recolección con otras familias. Actualmente algunos viven en poblados como Mochuelo (Casanare), donde construyen casas permanentes, aunque sólo viven temporalmente en ellas, pues aunque aprovechan ciertas ventajas del poblado, no abandonan su cultura de cazadores-recolectores.

El fogón genera el área social donde los hombres celebran en la noche reuniones en las que inhalan yopo (dopa) con un sirapu hecho de la pata de un ave, fuman tabaco y mascan cortezas de yajé (xuipa). El chamán guía las reuniones, las curaciones y los rituales como la iniciación femenina o «rezo del pescado» y el segundo funeral, durante los cuales se consume además de yopo, bebida de yajé y yalaki, una chicha o bebida alcohólica de yuca amarga.

Los grupos Cuiba fueron víctimas principales de la colonización, no sólo por la destrucción de su hábitat, sino porque los colonos los eliminaban físicamente. En 1870 Pedro del Carmen Gutiérrez invitó a 250 Cuibas a cenar y los mató a todos. En 1967 ocurrió algo similar con una familia extensa en La Rubiera. Además hubo matanzas de Cuibas por razones políticas en Planas, en 1970.

El idioma de los Cuiba hace parte del grupo central de la familia Guahibo. Originalmente formaba un continuo dialectal con la lengua de los Sikuani, cuyas variaciones se extremaron por la separación de los dos grupos, causada por el asentamiento de pueblos de las familias lingüísticas Arawak y Sáliba en las riberas del Orinoco, Meta y Casanare.

Este grupo, renuente a las misiones y haciendas jesuitas del siglo XVII, se vio fuertemente afectado a lo largo de los siglos XIX y XX, por el proceso de colonización ganadera y agrícola así como por la violencia bipartidista de la década del cincuenta. Debido a la localización de los asentamientos de los colonos en las riberas de los ríos, han tenido que buscar zonas de refugio en áreas interfluviales. En años recientes han modificado su patrón de residencia, construyendo casas de palma, adobe y otros materiales de la región, dejando atrás su condición nómada.

En su cosmovisión tradicional, el Curaca es el intermediario entre la comunidad y las fuerzas sobre naturales. Se cree que es la única persona con capacidad para detener las enfermedades que llevan a la muerte, mediante cantos medicinales basados en la magia de la palabra hablada. El yopo, planta psicotrópica, ocupa un lugar preferencial en su cultura y su consumo se hace en todo ritual.

De acuerdo a la tradición, los muertos se entierran sentados con los brazos cruzados alrededor de las rodillas, mirando al oriente y acompañados de sus armas de cacería. Cuando el difunto es varón, se desentierra a los cuatro o cinco años, se queman sus restos y las cenizas son arrojadas al río.

Los Cuiba se identifican en función de su pertenencia a un río: Piwien el río Meta, Aito Pili en el río Ariporo, Wai Piwi en el río Vachadia, Yorawiraxi en el río Capanaparo, Mayaraxi en el río Arauca y Tsiripuxi en el río Agua Clara.