BIODIVERSIDAD
La biodiversidad o diversidad biológica es la variedad de la vida. Se define como “La variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas»
CIFRAS DE BIODIVERSIDAD EN COLOMBIA
Aunque en Colombia no existen inventarios biológicos detallados y completos para todo el territorio, los estimativos actuales ubican al país en los primeros lugares en cuanto a la diversidad de especies a nivel mundial. Se estima que Colombia posee entre 40.000 y 45.000 especies de plantas, con 26.186 especies de plantas y 1.674 de líquenes incluidas en el Catálogo Nacional de Plantas, es uno de los países con mayor diversidad de plantas del mundo, estas especies, en especial las consideradas endémicas, se encuentran amenazadas por la destrucción de su hábitat, el uso insostenible y la introducción de nuevas especies competidoras.
La Fundación Mayaraxi está comprometida con la conservación y el adecuado aprovechamiento de la flora, en este sentido emprende diferentes actividades como el proyecto del semillero Ondas de Colciencias “Los Taitas”, un estudio sobre las plantas medicinales y la ancestralidad; también sus campañas de arborización, de protección a los animales y cuidado de los ecosistemas.
Algunas cifras que muestran la riqueza de nuestra biodiversidad son (Minciencias):
- Colombia cuenta hasta la fecha con 54.871 especies registradas, con 3.625 especies exclusivas.
- El mayor número de especies de mariposas diurnas (más de 3.500).
- Mayor cantidad de aves del mundo, con 1.870 especies reportadas hasta la fecha.
- El mayor número de especies de colibríes.
- Mayor número de especies de anfibios (ranas, sapos, salamandras). Hay más de 700 especies de ranas, incluyendo unas tan pequeñas como la rana de lluvia minúscula, que mide entre 13 y 18 milímetros y vive en Samaná́, en el departamento de Caldas, y la rana más venenosa del mundo, Phyllobates terribilis, que se encuentra en el Chocó y produce un veneno que es mortal.
- El mayor número de vertebrados terrestres, con 2.890 especies.
- Cuenta con 456 especies de mamíferos.
- Segundo país del mundo en especies de peces, más de 3.000 especies.
- Tercer país del mundo en especies de reptiles, hay 520 especies de reptiles (culebras, tortugas, lagartijas, iguanas).
- Se cuenta con más de 55.000 especies de plantas, y la tercera parte de ellas son endémicas.
- El país más rico del mundo en palmas, con 270 especies conocidas.
- Somos el número uno en especies de anturios del planeta.
- Se han reportado más de 3.500 especies de orquídeas, y aunque no existen datos precisos sobre las bromelias, podría ser el primero o segundo país del mundo más rico en estas plantas.

Colombia junto a Bolivia, Brasil, China, Costa Rica, Ecuador, India, Indonesia, Kenia, México, Perú, Sudáfrica y Venezuela forma parte del denominado Grupo de países magadiversos, los cuales albergan el mayor índice de biodiversidad en el planeta, es además el segundo país del mundo en biodiversidad.
El 22 de Mayo de 2011 las Naciones Unidas inauguraron oficialmente «El Decenio de la Biodiversidad», iniciativa que busca, a través del Plan Estratégico para la Biodiversidad, alcanzar 20 metas (las metas «Aichi”)que garanticen la conservación y la protección de la biodiversidad en todo el mundo. La Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el 22 de mayo, fecha de la aprobación del texto, Día Internacional de la Diversidad Biológica.

BIODIVERSIDAD EN PELIGRO
La biodiversidad está en peligro y la principal amenaza es la actividad humana. Es inevitable que algunas de nuestras acciones impacten destruyendo los ecosistemas, pero la mayoría de ellas sí las podemos evitar, y nosotros debemos conocerlas y contribuir para que la biodiversidad no se vea afectada.
Los principales factores que afectan la biodiversidad son: alteración o destrucción de hábitats, la contaminación industrial, la agroindustria, la sobrepoblación, especies invasoras, herbicidas contra cultivos ilícitos, los transgénicos, el consumismo, uso de energías fósiles, cambio climático, la sobrepesca y la sobreexplotación de recursos entre otras.
La biodiversidad está en peligro y nosotros seremos los más afectados. Si animales (insectos, murciélagos, aves, lombrices, etc.), hongos, bacterias, plantas y ecosistemas (paramos, pantanos, manglares, corales y praderas marinas) desaparecen, no podrán recuperarse. Así, se pone en grave peligro el futuro de los alimentos y la salud humana y ambiental.
Se han perdido la mitad de los bosques tropicales y templados del mundo. La tasa de deforestación en los trópicos continua a un ritmo de aproximadamente 4.000 metros cuadrados por segundo. Han desaparecido la mitad de los humedales y una tercera parte de los manglares. Se estima que también ha desaparecido un 90% de los peces grandes predadores, un 20% de los corales y otro 25% está gravemente amenazado. Un 60% de ecosistemas están degradados.
A pesar de este panorama, nosotros los humanos, los que más afectamos la biodiversidad podemos poner en práctica iniciativas a nivel individual o grupal para conservar y proteger la biodiversidad. Como ejemplo, la agricultura orgánica, la gestión sostenible de suelos y bosques, la restauración de los ecosistemas, cambios en la alimentación, reducir, reutilizar y reciclar, uso racional de energía y recursos naturales, etc. Gobiernos y toda la comunidad internacional deben accionar para reforzar marcos legales y promover iniciativas e incentivos.
En el país habitan 4.812 especies protegidas bajo la Convención Internacional sobre el comercio de especies en peligro (CITIES, por sus siglas en inglés). De ellas, 66 están en alto riesgo de extinguirse, donde destacan 11 especies de orquídeas, 31 de mamíferos y 10 de aves. (Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt).
«La mayor amenaza para la diversidad a nivel de especies es la pérdida de hábitat generalmente relacionada con la expansión de las fronteras agrícola y ganadera (deforestación)», sostiene el reporte (Instituto Von Humboldt), que indica que esta circunstancia afecta a cerca del 85 % de las especies, especialmente a las tortugas de las cuencas del caribe y del Magdalena. La deforestación puede provocar la extinción de un número significativo de especies, principalmente anfibios.
Con respecto a la flora, el informe sostiene que «si se mantiene la tendencia actual, a 2030 se perdería un 12 % adicional de los bosques remanentes, principalmente en la región andina y en las zonas del piedemonte». La deforestación alcanzaría un 27 % y afectaría a grandes áreas de la región amazónica y el Orinoco.
Los cultivos ilícitos de coca, ubicados en 24 de los 32 departamentos en Colombia, según datos de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), causaron una deforestación de unas 250.000 hectáreas durante el periodo 2001-2012, en un solo año se talan más de 15.000 hectáreas de bosque.

Como aspecto relevante, se destaca que gran parte de la biodiversidad de Colombia se encuentra en territorios colectivos indígenas, que representan el 27 % del total del país, por fortuna son los indigenas por su cosmovisión, los defensores de la biodiversidad.
BIODIVERSIDAD EN SANTANDER
Un estudio adelantado por la Universidad Industrial de Santander y el Instituto Humboldt, posicionó a Santander como el segundo departamento con más biodiversidad en el país, este estudio lleva a que se tenga un registro de 9.345 especies. Este estudio denominado “Santander Bio” determino que es muy importante que la gente se vincule a la protección de la biodiversidad, “para que haga ciencia, para que se vuelvan generadores del conocimiento, para que se apropien del mismo y terminen ayudando al Humboldt a complementar el inventario de especies con el que cuenta el instituto”. según el coordinador del proyecto, el Dr. Mauricio Torres: “los ojos científicos con los ojos de la comunidad, generando un intercambio de visiones, conocimientos y saberes”, es por esta razón que la Fundación Mayaraxi considere muy importante su participación en la protección de la biodiversidad a través de la investigación o de la educación.
El tesoro natural de Santander se encuentra amenazado principalmente por la minería. En el municipio de El Peñón se han descubierto decenas de cuevas con ecosistemas únicos y especies de fauna que no tendrían registros en el mundo (cangrejos, murciélagos, peces ciegos, camaleones, insectos, etc.). Estos hallazgos podrían estar en riesgo con el ingreso de la minería a la zona. La fundación Mayaraxi recorre frecuentemente el Cerro la Judía y ha podido constatar cómo se ha venido deforestando y mucho más ahora con la construcción de vía desde el km 9 hasta el municipio de Floridablanca, también hemos visitado el municipio de Girón y se ha evidenciado el daño al único pantano que existía en el departamento, afectando el agua del acueducto de Lebrija y con la extinción de este ecosistema se produjo un gran daño a la biodiversidad, el cual también era refugio de aves migratorias, según algunos pobladores este daño se produjo por varios factores: siembra de un bosque de pinos, deforestación para el cultivo de piña y suministro de agua para la industria avícola.

Miles de especias acuáticas murieron en la ciénaga Yariguíes. Según los lugareños la mortandad de peces se debería a la contaminación por parte de las plantas extractoras de palma africana y el vertimiento de aguas negras del sistema de alcantarillado en el corregimiento Kilómetro ocho. Pescadores alertaron sobre la mortandad de peces en la ciénaga de Paredes (2017), jurisdicción de los municipios de Sabana de Torres y Puerto Wilches, en Santander, por causas que son materia de investigación (noticia Vanguardia Liberal), aunque la población evidencia la presencia de hidrocarburos. Este cuerpo de agua además protege a un grupo de manatíes, mamífero en peligro de extinción en la región. Estas noticias se repiten a diario en todos los cuerpos de agua, se anuncia investigaciones y nunca se hace algo.
El país prácticamente se encuentra escriturado a la minería, con relación a los títulos mineros tenemos que entre 1990 y 2001 se entregaron 1.889, es decir, casi 157 por año, pero para el periodo 2002-2009 se llegó a 7.869 títulos otorgados, casi 984 anuales. De estos valores, 2.481 corresponden al año 2009, con corte al 31 de octubre. En el periodo de 2002-2006 se concedió cerca de 200 mil hectáreas anuales, y en el periodo 2006-2010 se llegó a 4 millones 83 mil hectáreas tituladas, lo grave de esta situación es que la mayoría de esos títulos se encuentran en áreas muy sensibles para la biodiversidad, por ejemplo 122 mil hectáreas son en paramos.

En reservas forestales protectoras, que son las que garantizan el agua que consumen los colombianos, Ingeominas concedió 71 títulos mineros sobre 14.708 hectáreas. En los páramos otorgó 416 títulos en 106.118 hectáreas, equivalentes al 5,5 por ciento de los páramos. Y en áreas Ramsar reconocidas internacionalmente para proteger a los humedales otorgó 44 títulos sobre 9013 hectáreas, equivalentes al 1,2 por ciento del total de áreas Ramsar. En todas estas áreas, lo solicitado multiplica casi por diez lo otorgado.
Los procesos de deforestación de la amazonia que tienen lugar en Colombia y demás países en la cual pertenece esta selva, independientemente de las políticas de cada gobierno, afectan al ecosistema en toda la región, incluso a aquellos países sin la Amazonía, esto se debe al rol esencial que la amazonia: suministrar humedad a Sudamérica, regular el clima de la región y capturar grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2), el principal gas de efecto invernadero.

Según un informe del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía (IPAM) la selva se esta incendiando, los fuegos estaban directamente relacionados con la deforestación. Expertos atribuyen como las causas principales el acaparamiento de tierras y la expansión de la frontera agrícola y ganadera en estos dos países, también es afectada por la minería ilegal y cultivos ilicitos. La expansión acelerada de la frontera agrícola es principalmente para destinarla a la siembra de soja y la cría de ganado. Esta práctica, junto a la minería y la explotación económica descontrolada, entre otras, son responsables de las tasas de deforestación crecientes en los nueve países amazónicos. La destrucción de la selva es un golpe fuerte a la biodiversidad y la vida de las comunidades indígenas. En el caso de Colombia, el proceso de desarme ha sido el detonante de la desaparición de cientos de hectáreas de bosque en esa región donde la guerrilla ejerció históricamente la “autoridad” ambiental.
En Santander, otro ambiente que está siendo afectado es el cañón del Chicamocha, la sobrepoblación de la mesa de los Santos y el sobrepastoreo de cabras está acabando con este ecosistema.











